Los castells son construcciones humanas de seis a diez pisos de altura que nacieron a finales del siglo XVIII, en en Valls (Tarragona), y que posteriormente se expandieron por toda Cataluña y parte del levante.
Tradicionalmente, los castells se levantan en la plaza situada delante de la fachada donde se encuentra el balcón principal del edificio del ayuntamiento. Colocándose sucesivamente unos encima de los hombros de los otros al ritmo de una tonada tradicional interpretada con una dulzaina llamada gralla y el tambor.

Los castellers forman torres humanas desde seis, nueve o diez pisos de altura, que también se diferencian en función del número de personas en cada piso (generalmente, de una a cinco).
Los castells son erigidos por grupos de gente, llamados “collas” de diferentes edades. Cada “colla” está integrada por entre 75 y 500 personas, llamados castellers y se diferencian por su indumentaria, y más concretamente por el color de sus camisas.
Uno de los aspectos más llamativos de los castells es que en su ejecución participan todo tipo de personas sin distinción de edad (incluidos niños y niñas que ocupan los pisos superiores), género, extracción social e origen.
Cada castell es el resultado de valores tan universales como el trabajo en equipo, la solidaridad, la autosuperación, el sentimiento de pertenencia o la integración de personas de todas las edades, orígenes, razas y condiciones sociales.
Una tradición catalana que la UNESCO declaró el año 2010 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Ver video del Castellers de Lleida de 2017.
Puedes encontrar información detallada sobre los castells en esta web: https://castellscat.cat/es/els-castells

